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viernes, 12 de junio de 2026

Oración / Adrián Desiderato

 




Quiero que no te escondas ni te extravíes en la ausencia.
Quiero que nuestros hijos te encuenttren cada día
en el exacto sitio  donde sueña tu carne.
Quiero que no te vayas ni de vos ni de mí,
que permanezcas en tu cuerpo para siempre entibiándonos.
Quiero que las llamas que te conforman  no se quiebren 
      /ni entren a su ceniza.
Quiero que permanezcas cerca de mí, viviéndome,
agitando pañuelos, saludándome.
Quiero que a pesar de la muerte  te encapriches y vivas.

Sólo un poema quedará de este amor,
abro la puerta para que entres en él, con nuestros hijos y
      /nosotros.
Acurrucados viviremos allí, como durmiéndonos, y él
será nuestro fuego contra la eternidad, los siglos.
Sus versos nos darán de comer, de beber, de sentir.
Y cuando alguien lo lea desde su hombre futuro
nuestros cuerpos volverán a temblar
y en un lugar del mundo se encenderá una casa
como la nuestra,
donde estaremos vos y yo y nuestros hijos
como estamos ahora, envueltos en ternezas,
escuchando la lluvia que nos da de vivir.






viernes, 24 de mayo de 2024

Mujer en Buenos Aires / Adrián Desiderato

 




En Buenos Aires
las mujeres se saben de memoria
la palabra tequiero,
saben cómo viajar hasta un hotel
o hasta un adiós
deambulando por todas las caricias,
saben cómo hacer para que un hombre
no las eche de menos
y también cómo inventarle lágrimas al día
 
Las mujeres de Buenos Aires
se saben de memoria los besos,
las cosas del amor
A veces sin embargo se las oye llorar,
en el café La Paz, el Ramos, La Giralda,
sin ir más lejos ayer la vi a Cristina,
estaba tirada contra un vidrio
contando la garúa
 
y afuera no llovía.



viernes, 31 de enero de 2020

Las noches y el insomnio / Adrián Desiderato






En las noches rotas, apedreadas,
cuando la ausencia me despierta a deshora
y el espejo multiplica por dos la soledad,
me calzo los zapatos, las manos, el destino,
dejo que los recuerdos me calienten por dentro
y salgo a caminar por el insomnio.
A través del silencio cruza un niño
cargando un hombre asesinado.
¡Entonces corro a la ventana
y quiero abrir el alba!
Tras el cristal se clava una lechuza,
Tiene unos ojos largos, agudo como el hielo.
El poema entiende su abandono
y cae exhausto.

En esas noches lastimadas
me desgarro de furias
y acudo en busca de tu piel
a mendigar un grito de perfume,
un céntimo de labios,
esta ternura que no quiere morir.
Revuelvo toda la memoria,
maldigo, clamo, ruego,
me aventuro en tu carne
y es como violar una estrella,
soplar contra un espejo,
abofetear un ángel.
                                    Sucede
que al entrar en tu piel
me siento como una nube contra el sol,
como un intruso,
como un hombre manchado por los sueños.




viernes, 8 de febrero de 2019

Adrián Desiderato / Para Elisa







Nunca tuve una amiga que se llamara Elisa
qué hermoso nombre te pusiste
para que yo te conociera
fue en Suipacha y la noche
nos presentó el azar
a la salida de un miércoles de junio

en la mesa del bar
quedaron tus palabras calentando el otoño
y en mi casa estos versos
como pequeños pájaros de frío
confidencias que uno le hace a la vida
nostalgias que se lleva la noche




lunes, 17 de agosto de 2015

El pájaro y la bala / Adrián Desiderato




En los tiempos que corren
es peligroso confundir las balas con los pájaros

La bala por ejemplo
no tiene corazón ni tiene plumas
no le interesa el cielo ni viaja con las nubes
no hace nido en los árboles
una bala tiene por nido el corazón de un hombre
por costumbre la muerte

Una bala no debiera vivir

Pero en tiempos de guerra
uno debe aprender
a distinguir los silbos de una bala y un pájaro
Hay que cuidar a cada amanecer
como si fuera el último

Hay que aprender a distinguir los silbos

y eso es sólo posible
si uno entiende de pájaros.

viernes, 27 de febrero de 2015

Mujer frente al espejo / Adrián Desiderato




Comenzó a maquillarse una mañana
antes de abandonar la pubertad
y después  que una mano le estrenara los pechos
al cumplir veinte años terminó de arreglar
su ceja izquierda
y cinco años después echó en sus ojos
la sombra más temprana
en los años siguientes cruzaron por su cuarto
los primeros fantasmas y los últimos sueños
ella no alcanzó a darse cuenta
sus mejillas palidecieron por los polvos de arroz
en su mirada siempre caía el atardecer

por su deshabillé pasaron hombres
que más tarde se acostaron con su maquillaje
y durmieron hasta hacerse recuerdos

a los cuarenta años sus ojeras fabricaban la noche
y en sus pestañas y en sus párpados
comenzaron las lluvias
al cumplir los cincuenta desesperadamente
peleó con el amor
ahora se pone lentamente en el rostro
los colores más densos
con la esperanza de concluir un maquillaje
iniciado hace sesenta años

cuando el último rimmel se le apague en las manos
el viento empujará las ventanas
la noche entrará al cuarto y
alguien o algo astillará el espejo

viernes, 15 de noviembre de 2013

TCyC Poesía #13: Adrián Desiderato

TCyC Poesía: Canal  de cultura y difusión de la poesía argentina. En esta ocasión, Marcelo di Marco lee Mujer en Buenos Aires, de Adrián Desiderato.






jueves, 21 de julio de 2011

Adrián desiderato

Mi corazón entiende de otras cosas



Siempre estoy jugando a perder,
cortándome las manos, reprimiendo la furia,
cayéndome de espaldas, de frente, de perfil,
pero siempre cayendo
como si yo no fuera más que una caída.
Siempre buscando lo más sucio
(o buscando lo limpio y encontrándolo sucio),
siempre con esta rabia atragantada
y unas ganas terribles de golpear contra el mundo.
Pero mi corazón entiende de otras cosas,
mi corazón se sube a las muchachas
y corre por sus vientres.
Se sabe de memoria cada uno de mis sueños
y espera una señal
para venirse corriendo como un loco
con los ventrículos abiertos
y darme un gran abrazo.



Mi corazón entiende de otras cosas,
por eso me da pena que se quede tan solo.



De 30 poemas escritos en invierno. Adrián Desiderato