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viernes, 19 de junio de 2026

Porque no pude detenerme ante la muerte / Emily Dickinson

 




Porque no pude detenerme ante la muerte,
amablemente ella se detuvo ante mí;
el carruaje solo nos encerraba a nosotros
y a la inmortalidad.

Condujimos lentamente, ella no sabe de apuros;
y por su cortesía debí abandonar mis labores e incluso mis ratos de ocio.

Pasamos por la escuela donde jugaban los niños,
sus lecciones apenas concluidas;
pasamos frente a los campos de pastoreo
y ante el sol que se ponía.

Nos detuvimos ante una casa que parecía
una hinchazón de la tierra;
su techo, solo visible,
su cornisa, apenas un montículo.

Desde entonces han pasado siglos;
pero cada uno parece más corto
que el día en que anuncié por vez primera
que las cabezas de los caballos
apuntaban hacia la eternidad.






Because I could not stop for Death,
He kindly stopped for me;
The carriage held but just ourselves
And Immortality.

We slowly drove, He knew no haste,
And I had put away
My labor, and my leisure too,
For His civility.

We passed the school, where children strove
At recess, in the ring;
We passed the fields of gazing grain,
We passed the setting sun.

Or rather, He passed us;
The dews grew quivering and chill,
For only gossamer my gown,
My tippet only tulle.

We paused before a house that seemed
A swelling of the ground;
The roof was scarcely visible,
The cornice but a mound.

Since then ’tis centuries, but yet
Feels shorter than the day
I first surmised the horses’ heads
Were towards eternity.



viernes, 7 de junio de 2024

Hay una cierta inclinación de la luz (320) / Emily Dickinson

 





Hay una cierta inclinación de la luz
en las tardes de invierno
cuyo peso sentimos como la música
cuando suena en las catedrales.
 
Nos causa un dolor celestial:
no encontramos cicatriz,
pero algo ha cambiado
en lo hondo del entendimiento.
 
Imposible enseñarle nada:
en su sello lleva el dolor,
una aflicción imperial
que nos envió lo alto.
 
Cuando esa luz llega, el paisaje escucha
y la sombra no palpita.
Cuando se va, es como la distancia
en la mirada de la muerte.



There's a certain Slant of light / Emily Dickinson




There's a certain Slant of light,
Winter Afternoons –
That oppresses, like the Heft
Of Cathedral Tunes –


Heavenly Hurt, it gives us –
We can find no scar,
But internal difference –
Where the Meanings, are –


None may teach it – Any –
'Tis the seal Despair –
An imperial affliction
Sent us of the Air –


When it comes, the Landscape listens –
Shadows – hold their breath –
When it goes, 'tis like the Distance
On the look of Death –


viernes, 22 de abril de 2022

No era la muerte / Emily Dickinson

 




No era la Muerte, pues yo estaba de pie
Y todos los muertos están acostados,
No era de noche, pues todas las campanas
Agitaban sus badajos a mediodía.

No había helada, pues en mi piel
Sentí sirocos reptar,
Ni había fuego, pues mis pies de mármol
Podían helar un santuario.

Y, sin embargo, se parecían a todas
Las figuras que yo había visto
Ordenadas para un entierro
Que rememoraba como el mío.

Como si mi vida fuera recortada
Y calzada en un marco
Y no pudiera respirar sin una llave
Y era como si fuera medianoche

Cuando todo lo que late se detiene
Y el espacio mira a su alrededor
La espeluznante helada, primer otoño que llora,
Repele la apaleada tierra.

Pero todo como el caos,
Interminable, insolente,
Sin esperanza, sin mástil
Ni siquiera un informe de la tierra
Para justificar la desesperación.