Después
de los fuegos desparramados en el vacío amanecer
de la huída silenciosa de los ambiguos cómplices y de las brujas favorables
después de las brumosas colinas y el grito descuidado del corazón
hendiendo las llanuras distantes
después de las amenazas y los ojos irritados
en el mediodía simple donde algo estalló
después del viento azul y profundo de la siesta
de ese no ver y no ser nada tan intensos
que era ver todo y serlo todo
en un lento derrumbe de girasol y de diamante
que me arrastraba hacia el crepúsculo como el caer de un abrazo
después de ser el gran oculto en el bosque sin fin
en medio de las serpientes y los templos de columnas movedizas
y los helechos gigantes y los pájaros que huían hacia el rojo
ahora estoy aquí
estoy aquí desnudo lejos de mi patria y de los rostros amados
bajo estas piedras que se anulan
pegado al suelo y a la luna que muerde
estoy aquí en la playa revestida de símbolos
como un molusco atónito que sangra
y sangra y sangra en la noche feroz e interminable.
de la huída silenciosa de los ambiguos cómplices y de las brujas favorables
después de las brumosas colinas y el grito descuidado del corazón
hendiendo las llanuras distantes
después de las amenazas y los ojos irritados
en el mediodía simple donde algo estalló
después del viento azul y profundo de la siesta
de ese no ver y no ser nada tan intensos
que era ver todo y serlo todo
en un lento derrumbe de girasol y de diamante
que me arrastraba hacia el crepúsculo como el caer de un abrazo
después de ser el gran oculto en el bosque sin fin
en medio de las serpientes y los templos de columnas movedizas
y los helechos gigantes y los pájaros que huían hacia el rojo
ahora estoy aquí
estoy aquí desnudo lejos de mi patria y de los rostros amados
bajo estas piedras que se anulan
pegado al suelo y a la luna que muerde
estoy aquí en la playa revestida de símbolos
como un molusco atónito que sangra
y sangra y sangra en la noche feroz e interminable.

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