viernes, 15 de agosto de 2025

Y sin embargo los libros / Czeslaw Milosz

 




Y sin embargo los libros estarán allí en los estantes, seres separados,
que aparecieron una vez, aún húmedos
como castañas brillantes bajo un árbol en otoño,
y, tocados, mimados, comenzaron a vivir
a pesar de los incendios en el horizonte, castillos volados,
tribus en marcha, planetas en movimiento.
"Somos", dijeron, incluso mientras sus páginas
estaban siendo arrancadas, o una llama zumbante
lamía sus letras. Mucho más duraderos
que nosotros, cuyo calor frágil
se enfría con el recuerdo, se dispersa, perece.
Imagino la tierra cuando ya no esté:
no pasa nada, ninguna pérdida, sigue siendo un extraño desfile,
vestidos de mujeres, lilas cubiertas de rocío, una canción en el valle.
Sin embargo los libros estarán allí en los estantes, bien nacidos,
derivados de las personas, pero también del resplandor, las alturas.




viernes, 8 de agosto de 2025

Hospital de Veteranos / Paulina Vinderman

 






13


El enfermero jefe me entrega tu anillo
(tu anillo de boda)
y camino después por los corredores apaciguados,
entre las fogatas
con una estrella amarilla sobre el corazón.
 
No volveré al hospital.
 
Me demoro en las pobres lámparas
del subsuelo, las pobres lámparas que
desde ahora serán toda mi luz sobre el
libro a leer: miles de hojas con letras tan apretadas
que no pueden cantar.
Buscaré la Liebre, en el cielo sin nadie,
buscaré en la noche tu pueblo.
Mi manera de aproximarme al mundo
cambiará.
Mañana, soledad, palabras que se vuelven
Jeroglíficos.
 
Te escribiré.

viernes, 1 de agosto de 2025

La enamorada / Alejandra Pizarnik

 





Ante la lúgubre manía de vivir
esta recóndita humorada de vivir
te arrastra Alejandra no lo niegues.

hoy te miraste en el espejo
y te fuiste triste estabas sola
y la luz rugía el aire cantaba
pero tu amado no volvió

enviarás mensajes sonreirás
tremolarás tus manos así volverá
tu amado tan amado

oyes la demente sirena que lo robó
el barco con barbas de espuma
donde murieron las risas
recuerdas el último abrazo
oh nada de angustias
ríe en el pañuelo llora a carcajadas
pero cierra las puertas de tu rostro
para que no digan luego
que aquella mujer enamorada fuiste tú

te remuerden los días
te culpan las noches
te duele la vida tanto tanto
desesperada ¿adónde vas?
desesperada ¡nada más!



viernes, 25 de julio de 2025

Junio / Giuseppe Ungaretti

 





Cuando se me muera
esta noche
y como otro
pueda mirarla
y me adormezca
al rumor de las olas
que terminan
de enrollarse
a la cinta de acacias
de mi casa


Cuando me despierte
en tu cuerpo
que se modula
como la voz del ruiseñor


Se extenúa como el color
reluciente del grano maduro


Librada
de las lajas
sonoras
del aire serás
como un pantera


A los cortes móviles
de la sombra
te deshojarás


Rugiendo muda
en aquél polvo
me sofocarás


Después entornarás
los párpados
Veremos nuestro amor
reclinarse como tarde


Después veré
serenado
en el horizonte de alquitrán
de tus iris morirme las pupilas


Ahora el sereno está cerrado
como a esta hora
en mi país de África
los jazmines.


He perdido el sueño
oscilo a orillas de un camino
como una luciérnaga


¿Se me morirá
esta noche?


viernes, 18 de julio de 2025

Felicidad / Raymond Carver

 






Es tan temprano que casi no hay luz afuera.
Estoy parado junto a la ventana,
con una taza de café en la mano.
Y las cosas habituales de la madrugada,
pasan por mi cabeza.

Entonces veo al chico con su amigo
que vienen por la calle
para entregar el diario.

Tienen puestas gorritas y pulóveres,
y uno transporta una mochila al hombro.
Tan felices están
que ni abren la boca, estos dos chicos.

Creo que, si pudieran,
se tomarían del brazo.
Es muy temprano de mañana, y ellos
están haciendo este trabajo juntos.

Se acercan lentamente.
El cielo ya comienza a iluminarse,
aunque la luna cuelga pálida sobre el agua.

Tanta belleza que, por un minuto,
la ambición o la muerte, o incluso hasta el amor,
nada tienen que ver con todo esto.

Felicidad. Viene sin que la llamen,
inesperadamente. Y sigue más allá, en realidad,
cualquier madrugada habla de esto.



viernes, 4 de julio de 2025

Pies y puños atados / Benjamin Péret

 





Cuando sea el cabello de piedra
de pie ante la eternidad
pediré a las divinidades de las plantas
la capa de lluvia indispensable a los viajeros eternos
Hoy me hallo en el pozo helado
donde lloran las vírgenes ahogadas por sus lágrimas y la lluvia eterna
que recubre los pensamientos de los hombres
sus recuerdos y sus ambiciones ya manchados
por una mano inexperta
e incolora como el agua de una garrafa
donde vive sin embargo el ojo de mi amante
de color limón y de tormenta implacable.


viernes, 27 de junio de 2025

A un discípulo solitario / William Carlos Williams

 

 


Repara, mon cher,
más que en su color
rosa nácar,                                                 
en cómo se reclina
la luna sobre
la punta del campanario.
 
Fíjate,
antes que en la pulida
turquesa del cielo,
en el despuntar
del alba.
 
Advierte más bien
cómo se juntan en el
pináculo las obscuras
líneas convergentes
del campanario —
observa cómo
su escaso ornamento
pretende atajarlas —
 
¡Mira cuán vano es su afán!
¡Mira cómo escapan hacia arriba
las líneas convergentes
de la aguja hexagonal —
alejándose, separándose!
— ¡Sépalos
que custodian y envuelven
la flor!
 
Observa
cómo inmóvil
la luna mellada
descansa protegida en las líneas.
Es cierto;
con los claros colores
de la mañana
 
piedra parda y pizarra
brillan naranja y azul.
 
Pero, ¡observa
el peso agobiante
del macizo edificio!
Observa
la claridad jazmínea
de la luna.