viernes, 23 de diciembre de 2016

Tres poemas / Mariláu Sánchez




Persiste la sombra



Suena el recuerdo,
caja musical
matando la noche.

Yo,
bailarina de la nada,
imito la oscuridad.




Escribe nostalgia



La noche
con su lámpara de petróleo
ilumina el corazón decapitado del poeta.
Un adiós como garfios
le amarra la garganta.
Una pena exacta
más exacta que cualquier verso
le aguijonea los ojos.
Sobre el papel
brillante como guillotina
el poeta se ha quedado
con el alma en blanco
sin corazón y sin palabras.


No hay metáfora
para un dolor tallado a cuchillo.




Recurso de amparo



No puedo aturdir al tiempo:
sigue sonando hasta el fin
en la caja musical de la tristeza.
No sé si la vida es algo
más que ésta larga peregrinación entre pantanos.
No puedo resguardarme en la noche
ni en un  pájaro apuñalado
en los abismos de la lluvia.
No es en la pieza de ajedrez
donde debo esconder
la jugada que siempre faltó en mi vida.
Mi salvación no está
en tu voz que ya no existe
ni en tu recuerdo
que llevo como un animal encadenado.

Mi redención está aquí
en las lágrimas
de una lámpara que llora sobre el papel.
Aquí
tal vez
en mi poema.


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